Signos-23.png
  • Observador

Cabify renovó su identidad visual

Actualizado: 29 oct 2021

La app reposicionó su marca para acercar a los usuarios a “una nueva forma de entender la movilidad urbana”.

 
 

Cabify presentó el rebranding de su marca para seguir mejorando la experiencia de los usuarios. El objetivo principal general continúa apuntando al mismo concepto: ganar claridad, sencillez y cercanía entre las ciudades y las personas.


Junto a la consultora madrileña BrandFor, la compañía española de movilidad reposicionó la marca sobre cuatro valores: vitalidad, talento, impacto e inspiración. La identidad visual fue desarrollada íntegramente por el equipo de diseño de la empresa bajo la dirección de Carlos Tallón, vicepresidente de dicho departamento.


En la rueda de prensa virtual de la presentación, Natalia Ruda, la encargada de Branding de la compañía, sostuvo que el objetivo de este cambio consistió en “alinear la marca con el negocio y centrar la estrategia en dos focos clave: personas y ciudad, calidad y sostenibilidad”. Según la especialista, estos pilares “no estaban tangibles” en la estrategia de marca anterior, situación que los motivó a emprender este cambio. Además agregó que desde Cabify quieren que “los ciudadanos tengan la capacidad de elegir” y que eso quede plasmado en la marca.


 


 



 

Este reposicionamiento refuerza la apuesta original de ser una alternativa clave al uso del vehículo particular como transporte de personas y objetos. “Pasamos de ser una aplicación que conecta pasajeros y conductores, a una nueva forma de entender la movilidad urbana. Las ciudades requieren de una movilidad que ayude a las personas y a sus objetos a llegar donde quieran y cuando quieran”, sostuvo Ruda.


Otro rasgo a destacar de este avance es la importancia que volcaron a generar el menor impacto medioambiental posible en todo sentido. “Nuestra estrategia de negocio evoluciona en esta dirección, y nuestra marca tenía que estar alineada con ese objetivo para lograrlo”, completó la directora de marca.


 





 

Análisis


A primera vista, este proyecto de branding cumple con todos los procesos necesarios para un trabajo de esta envergadura. Para esta nueva etapa, la empresa renueva la identidad visual sin romper los lazos con la identidad anterior, realiza un breve ajuste en el logotipo y prescinde de un símbolo que no le aportaba diferenciación, inaugura una tipografía propia y genera un color estable para todo su universo visual.


Pero mas allá de lo visual, el programa ahonda en la definición de sus conceptos centrales: vitalidad, talento, impacto e inspiración; reescribe su identidad verbal definiendo el tono y voz para sus comunicaciones, actualiza su Centro de marcas donde organiza todos los recursos, y lo divulga de manera clara en las distintas presentaciones de prensa.


Aun así, el proyecto no logra sorprender o destacarse dentro de los códigos visuales y estéticos del sector aplicaciones. La mayoría de sus recursos (color, fotos, ilustraciones) son bastantes genéricos, confundibles con tantos otros similares. No llega por ejemplo a la categoría de una Uber, el líder (visualmente hablando) de este rubro. Teniendo en cuenta que acaban de renovarse, parece una oportunidad que podría haberse aprovechado mas para generar diferencia, vinculo o empatía con sus usuarios, aunque entendemos que le foco del rebranding esta puesto en la experiencia del usuario con la aplicación y que allí se jugaran sus mejores cartas.